Imagen

¿Qué es un hub creativo? Podcast

Los Hubs creativos son las factorías de innovación, producción y transferencia tecnológica de la nueva economía creativa y del conocimiento.

Escucha este podcast para saber más sobre los Creative Hubs.

Una emergente y dinámica red de espacio creativos y comunidades están poblando el planeta desde hace unos 10 años, guiando y apoyando miles de proyectos de emprendimiento creativo, a menudo desconocidos por el gran público, a pesar de su importante papel, la gran cantidad de formas que adoptan y las diversas e importantes funciones que realizan para el ecosistema innovador.

Lo primero que hemos de decir para situarnos en un contexto adecuado es que un ecosistema innovador, no puede conseguirse de manera mecánica o programada, a lo que se debe aspirar, es a crear las condiciones para que surja dentro de un proceso dinámico. Para su consolidación es necesaria, la conexión, que permita la circulación de flujos de información en contextos no formalizados y la participación y el intercambio entre académicos, empresarios, organizaciones y ciudadanía, circunstancias que posibilitan la cooperación, el escalado de proyectos y la proyección exterior.

La creación de clúster y hubs creativos, se ha revelado como una condición necesaria para sembrar las bases estructuradas de la economía del conocimiento. Estas  infraestructuras de innovación social y económica , se han configurado como las factorías de esta nueva producción y son un creciente ecosistema en todo el planeta.

Poco a poco, se han ido asentando como la viva imagen de la economía post-industrial, dando servicio al inicio de muchas start up, fomentando mestizajes entre  cultura y economía, acompañando al emprendimiento creativo en muchos niveles, prototipando nuevos modelos de negocio cultural y estableciendo las redes de contacto necesarias para la cooperación y la investigación e innovación.

El Creative Hub es un término de definición todavía no asentado académicamente, nos acercamos a ella por un conjunto de características comunes, que tienen que ver con la idea de un lugar físico o virtual en el que se establecen redes de cooperación de un grupo de personas para emprender en la industria creativa o cultural.

Pudiendo tener muchas fórmulas y tamaños: desde centros físicos donde se acoge a emprendedores culturales o creativos para cooperar laboralmente, a laboratorios temporales que promueven innovaciones determinadas o redes virtuales que agrupan personas en programas anuales de eventos como puede ser Creabinars.org.

En la siguiente imagen recogemos sus más comunes tipologías:

Precisamente, ha sido El British Council quien  ha ensayado su definición con una finalidad más omnicomprensiva, y nos dice que ” Los Creative hubs son  son lugares, ya sea físicos o virtuales, que reúnen a profesionales creativos y culturales. Un Creative hub es un convocante que proporciona espacio y apoyo para la creación de redes, el desarrollo empresarial y la participación de la comunidad dentro de los sectores creativo, cultural y tecnológico. Esto puede incluir clústeres, espacios de trabajo conjunto, estudios, centros creativos, redes, plataformas en línea o lugares y organizaciones alternativos que apoyen el crecimiento, la colaboración, la interacción y el desarrollo de la industria creativa y cultural”

No obstante lo anterior, son más que edificios o redes, son las personas que los conforman, son un proceso vivo, y eso implica una actividad en constante cambio y revisión. Cada uno de ellos, tiene singularidades específicas dependiendo de su emplazamiento geográfico, contexto cultural, modelo fundacional o demandas específicas de la comunidad a la que sirve.

En este sentido, Los centros creativos tienen una variedad de propósitos:

-Proporcionar apoyo mediante servicios y/o instalaciones a las ideas, proyectos, organizaciones y empresas que albergan, ya sea a largo plazo o a corto plazo, incluyendo eventos, entrenamiento de habilidades,  y la conexión con otros agentes .

-Facilitar la colaboración y la creación de redes entre la comunidad interna,  centros de investigación y desarrollo, instituciones, industrias creativas y no creativas.

-Apoyar e incentivar talento emergente explorando los límites de la práctica contemporánea asumiendo los riesgos de la innovación.

-servir de núcleos de concentración de ecosistemas de innovación especializados.

-intercambiar, transferir y facilitar conocimientos, alimentando sistemas locales de innovación.

Y producen una amplia gama de impactos:

– Empresas de nueva creación

– Trabajos

– Nuevos productos y servicios

– inversión futura, tanto pública como comercial

– Desarrollo de talentos

– Retención del talento

– Educación informal y compromiso

– Entrenamiento


Creative Hubs are the innovation, production and technology transfer factories of the new creative economy and knowledge economy.


Listen to this podcast to find out more about Creative Hubs.


An emerging and dynamic network of creative spaces and communities have been populating the planet for about 10 years, guiding and supporting thousands of creative entrepreneurship projects, often unknown to the general public, despite their important role, the many forms they take and the diverse and important functions they perform for the innovative ecosystem.

The first thing we have to say in order to place ourselves in the right context is that an innovative ecosystem cannot be achieved in a mechanical or programmed way; what we should aim for is to create the conditions for it to emerge as part of a dynamic process. For its consolidation, it is necessary the connection that allows the circulation of information flows in non-formalised contexts and the participation and exchange between academics, entrepreneurs, organisations and citizens, circumstances that enable cooperation, the scaling up of projects and external projection.

The creation of clusters and creative hubs has proved to be a necessary condition for sowing the structured foundations of the knowledge economy. These infrastructures of social and economic innovation have been configured as the factories of this new production and are a growing ecosystem all over the planet.

Little by little, they have been establishing themselves as the living image of the post-industrial economy, providing services to many start-ups, fostering crossbreeding between culture and economy, accompanying creative entrepreneurship at many levels, prototyping new cultural business models and establishing the necessary contact networks for cooperation and research and innovation.

The Creative Hub is a definition term not yet academically settled, we approach it by a set of common characteristics, which have to do with the idea of a physical or virtual place in which cooperation networks of a group of people are established to undertake in the creative or cultural industry.

They can have many formulas and sizes: from physical centres where cultural or creative entrepreneurs are hosted to cooperate at work, to temporary laboratories that promote specific innovations or virtual networks that bring together people in annual programmes of events as it is Creabinars.org.

The following image shows the most common typologies:

Precisely, it has been the British Council who has tested its definition with a more all-encompassing purpose, and tells us that “Creative hubs are places, either physical or virtual, that bring together creative and cultural professionals. A Creative hub is a convener that provides space and support for networking, business development and community engagement within the creative, cultural and technology sectors. This may include clusters, co-working spaces, studios, creative hubs, networks, online platforms or alternative venues and organisations that support the growth, collaboration, interaction and development of the creative and cultural industry”.

However, they are more than just buildings or networks, they are the people who make them up, they are a living process, and that implies an activity in constant change and revision. Each one of them has specific singularities depending on their geographical location, cultural context, foundational model or specific demands of the community they serve.

In this sense, creative centres have a variety of purposes:

-Provide support through services and/or facilities to the ideas, projects, organisations and enterprises they host, either long term or short term, including events, skills training, and connecting with other agents.

Facilitate collaboration and networking between the internal community, research and development centres, institutions, creative and non-creative industries.

-Support and encourage emerging talent by exploring the limits of contemporary practice and taking the risks of innovation.

-Serve as hubs for the concentration of specialised innovation ecosystems.

-exchange, transfer and facilitate knowledge, nurturing local innovation systems.

And they produce a wide range of impacts:

  • Start-ups
  • Jobs
  • New products and services
  • future investment, both public and commercial
  • Talent development
  • Talent retention

Imagen

Innovación social, comunidades abiertas, capitalismo inclusivo y fabricación urbana.

La innovación social se abre paso gracias a la tecnología consciente, las comunidades abiertas, el capitalismo inclusivo y la fabricación urbana.

Por Xavier Ferrer i Serra, Creabinars.org

https://www.linkedin.com/in/xavier-ferrer-i-serra/

Tendemos a pensar que los problemas y sus soluciones pueden ser definidos en términos de causa y efecto. Sin embargo, en cualquier sistema social, los puntos de vista de cada persona, sus experiencias, sus valores, sus prejuicios, sus ideas, y la manera en que todos ellos se modifican y evolucionan al interaccionar con otros, son impredecibles. Por lo tanto, los problemas sociales, económicos, socio-sanitarios y medioambientales son complejos y las acciones orientadas a solucionarlos suelen generar consecuencias inesperadas.

Los problemas que abordan nuestras sociedades contemporáneas pueden denominarse problemas complejos o retorcidos, en inglés “wicked problems” (Churchman, 1967), nada más tenemos que pensar en la actual pandemia, por ello la concurrencia de la inteligencia colectiva, de las comunidades abiertas, de la innovación social es decisiva.

Por ello, “los enfoques convencionales han dejado de ser suficientes”. y en materia de investigación e innovación ha de adoptarse el enfoque sistémico, que incorpore la transdisciplinariedad y la apelación a la comunidad para afrontarlos de manera exitosa.

El enfoque de innovación sistémica plantea indudables desafíos a la comunidad que conforma nuestro sistema de ciencia e innovación. Por un lado, llama a una estrecha colaboración entre diferentes disciplinas, lo cual, si se desea generalizar, obliga a cambios organizativos y normativos sustanciales, especialmente en las instituciones académicas y en los organismos de investigación.

Por otro lado, requiere que los procesos de innovación se abran a la sociedad. En otras palabras, que no se produzcan sólo en un “dominio experto”, sino que el proceso innovador se base en la interacción continuada entre diferentes actores que pueden aportar conocimiento e información, creando flujos de información, contraste e interacción permanente, así como procesos de co-creación y evaluación. Esto resulta crucial cuando se quieren acortar los tiempos que transcurren “de la idea a la sociedad”.

‘la innovación hoy en día es propósito, es hacer algo que nos satisfaga como seres humanos, (…) en la Unión Europea vamos a apostar por la innovación social, no porque esté
de moda, sino porque creemos que el futuro de la innovación es la innovación social.”

Carlos Moedas, Comisario de Investigación, Ciencia e Innovación de la Unión Europea (UE)

Según la Fundación COTEC esta afirmación supone una ampliación del espacio de la innovación, ya que difumina los límites entre la innovación social y la innovación tecnológica o convencional, y pone el foco en los grandes desafíos sociales y ambientales a los que nos enfrentamos, enfatizando la necesidad de aumentar la participación de “comunidades locales (…) mediante iniciativas que procuren combinar la demanda social y el impulso tecnológico”.

Esto significa que, para poder tener un impacto transformador en el sistema socioeconómico con la ambición y la velocidad que necesitamos, no es suficiente actuar en un único dominio, como puede ser el de la tecnología. Son necesarios cambios en las dinámicas sociales, culturales y económicas, poniendo un énfasis especial en las relaciones entre ellas, y teniendo en cuenta a todos los actores implicados -ya sean personas u organizaciones-. Por ello la innovación con enfoque sistémico requiere incorporar la dimensión social a lo largo del proceso de innovación.

¿Qué es la innovación social?

La comisión Europea define la innovación social como:

“ encontrar nuevas formas de satisfacer las necesidades  sociales,que no están adecuadamente cubiertas por el mercado o el sector público… o en  producir los cambios de comportamiento necesarios para resolver los grandes retos de la sociedad… capacitando a la ciudadanía y generando nuevas relaciones sociales y nuevos modelos de colaboración. Son, por tanto, al mismo tiempo innovadoras en sí mismas y útiles para capacitar a la sociedad a innovar…”.

Estrategia 2020, Comisión Europea

Aunque sigue prevaleciendo una concepción de la innovación que equipara ésta con el desarrollo tecnológico, existen cada vez más evidencias de que para que los avances científico-técnicos contribuyan a abordar los grandes desafíos sociales, éstos tienen que estar acompañados y conectados con otros tipos de innovación, ya sea institucional, financiera o social. En este mismo sentido, la definición de innovación de la Fundación COTEC es una definición que señala el carácter no exclusivamente tecnológico de la innovación, que tiene como fin la generación de valor, no solo económico.

¿Es posible generar innovación social y obtener beneficios económicos?

Para lograrlo nuestras sociedades deben tratar de determinar grandes desafíos, ‘misiones’, con metas claras y ambiciosas, que dirijan los esfuerzos de inversión e innovación hacia su logro. Estas misiones deben ser lo suficientemente amplias como para involucrar a la ciudadanía y atraer inversiones intersectoriales y, a la vez, lo suficientemente concretas como para incorporar a la industria y lograr un éxito cuantificable y medible.

La economía social es clave en la  Agenda 2030 y los ODS mediante la promoción de un desarrollo inclusivo y sostenible a través de innovaciones y prácticas sociales, institucionales y tecnológicas concretas. No en vano, la economía social es el paradigma del gran objetivo bajo el que se engloban el resto de objetivos de desarrollo sostenible (ODS) y que no es otro que renovar el compromiso mundial no sólo para acabar con la pobreza y el hambre, sino también para lograr la protección social universal, reducir las desigualdades y alcanzar la sostenibilidad medioambiental. Se trata de objetivos que requieren cambios fundamentales en la forma en que funcionan nuestras economías.

En la Agenda 2030 se reconoce que es necesario un enfoque holístico y que seguir haciendo todo como hasta ahora no es una opción. Tal y como se refleja en el documento ‘Aplicar la Agenda 2030 a través de la economía social y solidaria’, si queremos hacer realidad la visión transformadora de la Agenda 2030, es crucial examinar estrategias de desarrollo alternativas y modelos económicos emergentes que puedan optimizarse en aras de la sostenibilidad y la inclusión.

El Profesor Michael Porter de la Havard Business School , nos explica la compatibilidad de innovar socialmente desde las empresas sin perder de vista el beneficio económico

¿Fabricación urbana?: Fabricación digital, de proximidad, con innovación abierta y visión comunitaria.

Uno de los cambios que van en esta dirección y de manera paulatina se está introduciendo, es el concepto de “Fabricación urbana” que sustituye el modelo de externalización de la fabricación imperante en los últimos 30 años de la era global. Este nuevo modelo se ve impulsado por la tecnología digital, la cooperación en comunidades creativas abiertas, las ciudades como núcleos de clusterización y la necesidad de personalización y circularidad de nuevos productos fabricados de manera próxima.

Tres ejemplos que ilustran el advenimiento de este modelo son la Urban Manufacturing Alliance, la FabLab Network y el Movimiento Maker, todas ellas en la dirección de posibilitar varios cambios sustanciales en el proceso de fabricación: el conocimiento abierto, el codiseño, el reciclaje y la trazabilidad.

En Barcelona, por ejemplo, se han puesto en marcha los Ateneos de Fabricación que son un servicio público que divulga la tecnología y la ciencia de la fabricación digital. Son lugares para aprender, colaborar en diferentes proyectos y formar parte del desarrollo social de la ciudad. Todo el mundo puede disfrutar de espacios, herramientas y recursos públicos, y proponer proyectos que mejoren el entorno más próximo.

¿ Como funciona un ateneo de creación?

La Red de Ateneos de Fabricación está formada por los distintos ateneos de la ciudad y ofrece los espacios de referencia de Barcelona en divulgación, formación y creación vinculadas a las tecnologías de fabricación digital. Está siempre al servicio de la ciudadanía, de la comunidad educativa y del mundo empresarial, asociativo y comunitario.

Los ateneos mantienen un programa de innovación social trabaja para acercar cada ateneo de fabricación a su entorno local, y hacer aflorar el talento oculto que hay en el territorio, entre los vecinos, las vecinas y las entidades. Lo hace mediante las demandas específicas de los diferentes colectivos en formato de “retos de innovación social”, ofreciendo los recursos y las máquinas de que dispone el ateneo de fabricación para solucionar las diferentes necesidades del territorio, y así mejorar la calidad de vida de los vecinos y las vecinas y la cohesión social.

El programa promueve dinámicas de innovación ciudadana aplicadas a retos concretos, que se abordan en grupos de diferentes edades, sexos, procedencias, formación y profesiones, y en el que se trabaja con metodologías ágiles y muy creativas. Es con estas metodologías como, sumando los talentos y esfuerzos de todas las personas y cooperando juntos al servicio del bien común, se aprovecha al máximo los conocimientos y las capacidades de cada uno.

Por lo tanto, si tienes una idea innovadora que comporte retorno social, puedes hacer llegar la propuesta a través del responsable de la ateneo de fabricación más cercano . Si el proyecto es interesante y viable, te ayudan a encontrar las herramientas y los recursos necesarios para que tu proyecto pueda salir adelante y se pueda prototipar una solución a un problema real.

También desarrollan un programa pedagógico y para llevarlo a la práctica, se facilitan herramientas, recursos e instrumentos al profesorado y alumnado para que puedan incorporar en su imaginario las nuevas tecnologías y la fabricación digital como una pieza más en el desarrollo de proyectos digitales diseñados en el entorno del aula.

Este programa, que tiene una especial incidencia en la perspectiva de género y el fomento de las vocaciones científicas y tecnológicas de los y las más jóvenes, propone acciones educativas que fomenten la reflexión, la creatividad, la experimentación y el aprendizaje conjunto mediante el desarrollo de proyectos interdisciplinarios, y ofrecen al profesorado y alumnado la oportunidad de andar de la idea al objeto, aplicando contenidos curriculares de las diferentes áreas y competencias personal.